Arte y amistad hasta el final: “Mi obra maestra”

Ayer vi la película “Mi obra maestra”, y obviamente no soy crítica de nada, y mucho menos de cine.

Pero sí soy artista y cuento con poquísimos amigos que me acompañarían hasta el final del mundo. Eso ya me pareció suficiente como para escribir sobre lo que sentí.

Es una película argentina de 2018 escrita por Andrés Duprat y dirigida por Gastón Duprat, quien también dirigió “El ciudadano ilustre” y “El hombre de al lado”. La misma está protagonizada por Guillermo Francella y Luis Brandoni.​ Fue seleccionada para participar en la 75° edición del Festival de Venecia en la sección oficial.

Imposible hacer un spoiler porque tiene tantas interpretaciones como espectadores: recorre tantos valores humanos a través de la tragicomedia, que sacar una única conclusión sería necio.

Lo que se puede adelantar es que los protagonistas son un artista mayor de convicciones férreas y su galerista, amigo de toda la vida.

Ni siquiera los trailers hacen honor a su contenido, ya que están hechos para vender, tomando algunos de los momentos más hilarantes, pero no por ello más trascendentes.

Tampoco las sinopsis que la explican, no por lo menos para quienes sienten profundamente y ven más allá de una historia entretenida.

Es una obra sorprendente, llena de giros, en donde lo que predomina es la importancia del arte y la amistad ante todo.

Podría hablar de las excelentes actuaciones, de los guiones ajustados, de la fotografía fuera de serie, pero lo que más me tocó fue la historia.

Ojalá todos tuviéramos una pasión como aquella y tan solo, al menos, un amigo, como ese.

Link Trailer: “Mi obra maestra”

mi obra maestra

 

 

 

Julio en la prensa!

Julio se caracteriza generalmente por ser un mes en donde las cosas transcurren más lentamente.

El calor, la cercanía de las vacaciones y la preparación del trabajo que deberá ser terminado recién a la vuelta, hace que en Barcelona, nuestra ciudad, los únicos que lleven prisa, sean los turistas.

Pero la exposición en la que que estoy formando parte ahora mismo justamente habla de esta época y se llama “Summertime”. Está conformada por trabajos de 20 artistas de distintos lugares, que la Galería Dupressoir ha reunido con criterio y buen gusto.

A partir de esta exhibición, tanto la revista Cosmopolitan como la sección de Cultura del Ayuntamiento de Barcelona, nos dedican un espacio, teniendo el honor de haber sido elegida en ambos casos como imagen del evento.

La obra en sí se llama “En découverte“, Técnicas mixtas sobre papel, 35 x 27cm, 2018.

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Cosmopolitan Agosto 2018

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Sección Arte revista Cosmopolitan Agosto 2018

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“‘Summertime’ o el verano como fuente de inspiración artística” Barcelona Cultura del Ayuntamiento de Barcelona. http://lameva.barcelona.cat/barcelonacultura/es/recomanem/summertime-verano-fuente-inspiracion-artistica

 De más está decir que cuando una galería hace su trabajo con profesionalidad y con cariño, los resultados son visibles ¿De cuántas paredes blancas en Barcelona simplemente cuelgan obras que nunca se moverán porque sus responsables ya no tienen ilusión por su trabajo?

Agradecemos cómo podemos ver que los galeristas se involucran realmente, cómo hacen de su proyecto laboral, el proyecto de su vida.

¡Por muchos veranos más rodeados de arte!!!

Para más información: Galeria Dupressoir: www.galeriadupressoir.com

San Pere Més Alt 42
08003 Barcelona

contact@galeriadupressoir.com

 

 

¿Pagar por exponer?

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Exposición en Sotheby’s

A pesar de que internet ha puesto al alcance de cualquiera la opción de exponer online gratis, la forma tradicional en una galería sigue siendo prácticamente obligatoria, ya que no sólo abre posibilidades comerciales, sino de prestigio.

Se espera que nuestro curriculum que esté pensado para mostrar los lugares en donde hemos expuesto, los premios, becas y residencias. Todas estas instancias son palpables, no virtuales.

Quizás comercialmente a través de internet, ya nos vaya lo suficientemente bien como para no preocuparnos por ser representados por una galería, pero ese es otro asunto. Depende básicamente de la orientación que queramos darle a nuestra carrera.

Aquí es cuando todo artista se pregunta por dónde empezar, cómo presentar su trabajo y dónde.

Hay múltiples posibilidades: desde un bar hasta un centro cultural, cada uno sopesará los pros y los contras.

Pero uno de los entes cada vez más presentes son las galerías que cobran al artista por exponer.

Es entonces cuando todos nos preguntamos si eso es justo o no, si vale la pena o simplemente se están aprovechando de la desesperación de quien quiere exhibir su obra.

La Unión de Asociaciones de Artistas Visuales de España (UAAV), en su Código de Relaciones entre el Artista y el Espacio de Difusión del Arte Contemporáneo explicita que “la retribución económica (comisión) a favor del galerista es el porcentaje que éste se reserva sobre los importes de las ventas realizadas como contraprestación económica por su tarea comercial y sus servicios profesionales.” Esta comisión estará entre el 30 y el 50 % del precio y nunca se alquilará el espacio como forma de pago.

Es decir: aquellos espacios que se hacen llamar “galerías de arte” no deberían cobrar bajo ningún concepto por exponer.

Diferente es el caso de asociaciones culturales u otros lugares que puedan prestarse a una exposición. Allí cada artista decidirá si le parece que puede serle útil o no, dependiendo también del tipo de muestra que se proponga.

Pero las galerías de arte con prestigio, no cobran.

De hecho, generalmente las autodenominadas galerías que sí lo hacen, no forman parte de las asociaciones oficiales de galeristas de su región.

El problema se le presenta a los artistas emergentes, que no tienen la reputación para acceder a las galerías serias y que se preguntan entonces si no vale la pena invertir un poco de dinero y darse así a conocer.

Sobre este tema hay muchísimo por decir: sólo baste entrar en un forum en donde se discuta este tema, para ver cuántas opiniones diferentes hay y cómo se defienden calurosamente.

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No por nada se les llama “vanity galleries” y llegan en ocasiones a pedir cantidades enormes de dinero por exponer en su espacio o por llevar tu obra a una feria.

Es importante entonces hacer una pequeña investigación: ver si esta galería forma parte del gremio, quién es su propietario y/o galerista, qué artistas representa, si tiene apariciones en la prensa especializada, etc. Y si es posible, acercarse a una inauguración para ver cómo funciona.

¿Qué problema habría en gastar un poco de nuestro dinero si lo recuperaremos con las ventas luego?

Es que probablemente esas ventas no existirán. Una vez que has pagado, las vanity galleries no tienen interés en esforzarse por vender una obra. Además normalmente no tienen una base de coleccionistas que podrían acercarse a comprar.

Trabajé en una galería en donde los propietarios sabían tanto de arte como yo de fórmula uno (cero), y la forma en que se trabajaba estaba alejadísima de la ética; pero eran los viejos buenos tiempos en que se compraba a lo loco, por lo que hasta ellos vendían. Esto ya no es así hoy en día.

Vi también cómo funcionaba desde adentro una galería de pago (no llegaba a ser una vanity gallery) y se cumplieron cada uno de los puntos que enumeré más arriba, a pesar de que quien la llevaba no era una mala persona, simplemente no sabía cómo trabajar profesionalmente. Lo que está claro es que si hubiera estado al mando un galerista serio, las cosas hubieran ido muchísimo mejor.

Finalmente, la pregunta es: ¿si todavía siguen existiendo será que de algo sirven? Por lo menos me permitirá añadir una línea más a mi curriculum.

No, en el mundo de las galerías se sabe muy bien cuál es seria y cuál no, con lo cual pagarle a una vanity gallery puede ser que te reste puntos.

Mejor es buscar otras opciones: galerías nuevas que no cobren, galerías cooperativas, sitios alternativos, exposiciones colectivas, asociaciones culturales, talleres de artistas, clubs, etc.

Precisamente si esos espacios siguen existiendo es porque los artistas no nos unimos y creamos nuestros propios lugares, porque no les contamos a los demás si hemos pagado o no, porque guardamos celosamente toda esa información que podría ser útil para todos.

Si no somos nosotros quienes se ocupen de buscarle una solución a este problema, no será el mercado quién nos la dará.

Nuevas respuestas para nuevas épocas, nuevos artistas para colaborar en nuevos proyectos.

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