¿Trabajar por encargo vale la pena?

A lo largo de mi vida como artista, me han llegado diferentes encargos que he llevado a cabo con mayor o menor éxito: esculturas, premios y trofeos, vidrieras, souvenirs, dibujos para marcas, pinturas murales, etc.

Un trabajo por comisión puede ser una oportunidad para salir de nuestra zona de confort, para darnos a conocer y comunicarnos con otras personas.

Pero también puede ser una verdadera pesadilla.

El caso se complica aún más cuando se trabaja de forma tercerizada, es decir: un cliente encarga a un artista una obra que en realidad realizará otro artista. Esto significa que te convertirías en un “ghost artist” (artista fantasma), un artista que trabajará en el anonimato, solo por dinero y sin ningún tipo de reconocimiento.

Otro de los casos más comunes se presenta cuando trabajamos para un amigo o conocido. Es entonces cuando tendemos a ser menos cuidadosos porque confiamos en que nuestra buena relación hará que el proyecto sea fácil de llevar.

Es un error muy común que muchas veces termina dañando a ambas partes, por lo que las observaciones que apunto más adelante, atañen muy especialmente a estas eventualidades.

Es clave tener en cuenta varios asuntos antes de decidir y tomar una decisión.

El punto más importante de todos los que veremos a continuación, es la comunicación. Si ésta falla entre quien encarga el trabajo y quien lo ejecuta, los problemas están prácticamente garantizados.

Es una señal clara de profesionalismo el ser claros desde el principio y mantener una comunicación fluida para que se llegue al objetivo.

Si tu tarea es la de un “ghost artist” esta comunicación es muy difícil, ya que no tendrás la oportunidad de hablar nunca con quien encarga la pieza. Siempre habrá un filtro que te hará saber qué es lo que debes hacer. Es allí donde la información es aun más imprescindible, y mantener un canal saludable de intercambio es parte de ese proceso.

herramientas de escultura

1- Requiere la mayor cantidad de detalles posibles sobre la pieza que realizarás

Tanto sobre los materiales como en relación a la estética general.

Se recomienda el uso de imágenes como referencia para estar seguros del estilo que se espera.

2- No permitas que haya aspectos vagos sobre lo que se espera de tí

Si aceptas realizar una obra sin tener una idea clara de lo que se quiere, hay altas probabilidades de que el resultado no sea el esperado.

3- No comiences sin firmar un contrato

Si ellos no lo proveen, prepáralo tú.

Debe incluir el precio con todos los gastos asociados a la creación de la pieza, los términos de pago y el porcentaje que se exigirá antes de comenzar a trabajar.

Muchos artistas pactan un 50 % del precio total como depósito.

Asegúrate de que si el trabajo es cancelado por alguna razón, no hayas perdido dinero en materiales y tiempo.

Incluye los plazos de entrega y de aceptación del proceso.

También se deben tener en cuenta los derechos que el artista y el cliente tendrán sobre el uso de la obra.

Nunca asumas que los plazos, el precio y la fecha de entrega se resolverán a medida que pase el tiempo.

4- Mantente en contacto permanentemente con tu cliente, manteniéndote siempre dentro de los plazos estipulados

Si tienes cualquier tipo de duda, pregúntale claramente sobre el punto a resolver.

5- Pregúntate sinceramente si eres capaz de llevar a cabo el proyecto encomendado

No puedes manejar perfectamente todos los materiales y técnicas, por lo que si alguno de esos puntos es un inconveniente, plantéate si realmente vale la pena el tiempo que te tomará aprender y desarrollar las habilidades para lograr un trabajo bien hecho.

6- Sé realista sobre la duración del proyecto

Es una buena idea agregar un tercio del tiempo que calculas que te tomaría llevar a cabo una pieza, siempre y cuando estés familiarizado con la técnica y los materiales.

No te pongas en una situación en la que no podrás respetar los tiempos o tendrás que correr para lograrlo.

7- Pregúntate sobre si trabajas bien con otra gente

Los artistas estamos acostumbrados a un trabajo generalmente individual, por lo que debes plantearte seriamente si te interesa trabajar para otro o con otro.

¿Qué tal te sentirás si te empujan en una dirección que no te gusta? ¿Estás listo para comunicarte, aun cuando no tengas ganas siempre?

8- Asegúrate de que el proyecto encaje con tus objetivos artísticos

Piensa si en este momento es necesario e importante para tu carrera o para tu economía.

9- Infórmate sobre cuán implicado estará el cliente en el proceso

Establece fechas para ir mostrándole tus avances para que todo se mantenga claro. Pregunta si necesita bocetos previos y fotos del desarrollo hasta que esté completamente finalizado.

De esta manera evitas desastres potenciales antes de que sea demasiado tarde.

10- Protégete incluyendo en el contrato la posibilidad de cancelación de la obra

Considera detalladamente cuáles serían las obligaciones de ambas partes.

Esto evitará que te quedes sin cobrar luego del tiempo y el esfuerzo empleados en un proyecto.

Pondera la posibilidad de que si el trabajo se cancela, no se devuelva el depósito inicial.

Finalmente, te recomiendo hacer una lista de las ventajas y desventajas que te daría crear la obra, e intenta ser objetivo en tu decisión. Decide qué puntos se pueden negociar y cuáles no.

Si tienes dudas coméntalas con otros amigos artistas que puedan haber vivido una situación similar, ellos pueden darte perspectivas que tú no habías tomado en cuenta.

Y tal como decía Walt Disney, pregúntate si lo que estás haciendo hoy te acerca al lugar en el que quieres estar mañana.

 

pinturas

Bibliografía:

https://www.artworkarchive.com/blog/do-s-and-don-ts-of-commissioning-an-artwork

https://www.artworkarchive.com/blog/10-questions-to-ask-before-accepting-an-art-commission

https://www.artworkarchive.com/blog/art-business-basics-what-to-include-in-a-contract